Nación Wiphala volvió a los escenarios.

En una inmejorable noche, se presentaron este sábado 13 pasado los Nación Wiphala en el centro cultural Casa Domo, después de casi un año y algo de no estar presentes en los escenarios mercedinos.

Con las entradas agotadas y con un pleno de público el atardecer del Barrio de Chacras La Mora se empezaba a vestir de música. Tal como estaba programado arrancaron puntual Munay Takiy (en quechua significa «canto al amor»,), este proyecto músical en forma de dúo integrado por Alejandra Ahumada y Sergio Pérez, ofreciendo un recorrido musical folklórico a través del sonido de vientos y cuerdas.

Cerca de las 20:30 hs aproximadamente subieron al escenario los Nación Wiphala con Rulo Godar (voz y guitarra), Marcos Porcar (guitarra y coros), Santiago Suarez (bajo y coros) Franco Dicatarina (teclados y arreglos electrónicos) y Martin Campissi (batería) para empezar a adornar al Domo con poesía original, pura y espesa de la banda mercedina que traslada su mensaje de igualdad y unidad en la diversidad como buenos wiphalas

Arrancó el show con un tema nuevo del próximo disco a salir: Chay Llay para empezar a recibir los primeros cálidos aplausos del público presente que agotó las entradas para no perderse un espectáculo y prometía ser más que interesante.

La lista siguió con temas de su disco ya clásico “Desaparecer” : la secuencia fue “Aliada Mi Muerte”, “Las Almas”, “Espigas en el barro” y “Amelia” . En esta última Rulo mencionó que estaba su padre presente en el show y a modo de gracia dijo que le acerquen un pañuelo para secar sus emocionantes lágrimas al escuchar la canción dedicada a la abuela Amelia.

Luego otro estreno: “De Francescas, Elenas y Amadeos” muy bien recibido y aplaudido por los seguidores que ya estaban compenetrados, disfrutando muy atentamente el show Wiphala.

Como si no sobraran cosas para pedirle a las estrellas testigos de lo que sucedía, la banda siguió con “Iré a pedirle a la noche” también del primer disco. Luego “Mujer Albahaca” otro tema nuevo más que interesante y para ir llegando a un poquito más de la mitad del show dos canciones más de “Desaparecer”: “La Carta” y el ya himno Wiphala “Todos los sueños de América”.

Luego, un momento muy emotivo en la noche. Rulo llama al primer y único invitado de la noche haciendo un parafraseo casi misterioso y a la vez con la gracia que nos tiene acostumbrado, presentó a Vicente Dicatarina (hijo del tecladista Franco) para hacer otra canción nueva llamada “La Bestia”, haciendo Vicente un rapeo en medio de la canción llevándose la ovación de todos y todas.

La lista siguió con dos obras más de su primer álbum: “Niña de Potosí” y “ Cuando Ser”, canciones ya incorporadas como propias para los seguidores wiphalas.

La banda siguió tocando para entrar en la recta final del show. Entonces llegó “Y Don Ata” una canción bien rockera homenajeando a Atahualpa Yupanqui, luego Rulo anuncia que venía una canción que interpretó en su casamiento,”porque yo me casé” afirmó y confirmó. Y salió “Vamos Al Monte”.

“Vidagüita” sería la canción del estribo para coronar una noche sublime, donde pareció que el Domo se rindió a los pies de los Wiphalas, donde las estrellas, el Barrio de Chacras La Mora, fundamentalmente el público y la majestuosa noche habían quedado maravillado al ser testigos de un show que va a quedar seguro en el inconsciente colectivo, como bien lo sabe hacer la banda.

Se noto una banda consolidada, expresiva, demostrativa, analítica, fresca y transparente con eximios músicos que disfrutaron de su propuesta artística tanto o más como el público que observaba y disfrutaba atentamente maravillados todas y cada una de las canciones del repertorio wiphala, haciendo crecer a partir de esa noche, la ansiedad de los seguidores por escuchar los temas nuevos en forma de disco.

La cosa fue que Nación Wiphala brindó su primer show en este 2021, en forma de canción, apartándose de los espacios donde ya no se siente a gusto. Era esperable que no sea un recital, sino más bien toda una experiencia.

La vida, dinámica como el sentir, llevó a los wiphalas a expresar sus emociones abriéndose a un nuevo compromiso de decir y hacer de una manera coherente, donde cada momento que el alma transite volando solita, siendo a la vez natural, hace que nada ni nadie impida su vuelo.

Brindo una vez más por más show como estos.

Reseña Cris Kraus