Puli canaliza en este disco una profunda tristeza personal y lo hace a la inversa de la lógica con un impecable trabajo que levanta el ánimo como si fuera una orden.

Y así es. Porque los profesionales se encargan de eso, porque tiene un puñado de grosos que lo acompañan adornando un trabajo increíble y como resultado un disco amigable muy Funky pero siempre homenajeando implícitamente a la música poniéndola de pie.

La lista de professionals es linda: Josefina Marcel disfruta cada canción en un terreno que le queda cómodo y lo hace notar. Paloma Iturri (Bestia) canaliza como tema como propio y hace maravillas tanto en los que canta como en los teclados. Jimena Roig y Gabriela Turano le dan un color al disco que lo hace único, y completa la lista Lula Bertoldi (Eruca Sativa)  haciendo sangrar sus dedos con la viola .

Escuchas el disco y si bien hay guiños funkys te pueden aparecer sonoramente e improntamente los Red Hot hasta Gilmour pasando por Clapton.

«Get Down» juega a ser el corte de difusión y es el tema que abre el disco para avisarte con que te vas a encontrar a lo largo de él. Acá Lula Bertoldi hace maravillas con las seis cuerdas.

En «Be Alrghit», tenes una orden imperativa a estar todo bien, la música sana donde además de Jo Marcel, Paloma Iturri interviene en teclados dando el color necesario.

«Best Of Me» y «Fire» (cantada por Jimena Roig) dos cálidas y provocativas canciones donde hablan por sí solas, para escuchar de a uno, de a dos o los que sean.

«Love Time» es un ready listo tipo Pharrell Williams que hace que se muevan hasta los minúsculos músculos del cuerpo. «Go To The Party» es una invitación a que sigas sin quedarte quieto con la voz esta vez de otra Professional; Gabriela Turano

 «We don´t need» es como un presagio y un aviso, que no necesitamos más que esto, donde Paloma Iturri dá cátedra una vez más.

Cierra el disco «Daft Conga» un regalito que nos hace Puli, por tener el disco físico ya que en la versión de la plataforma digital no aparece formando parte del mismo.

Imposible no escuchar el disco, al menos solo por curiosidad. Y la curiosidad te atrapa, y te aseguro que en este caso, quedas repleto de música.